
2 de noviembre de 2026
Lo que el ensamble le da al niño, además de la música
Piensa en tu último ensayo con principiantes. Un niño que no se atrevía a tocar en voz alta termina sosteniendo una nota larga junto a los demás. Otro, que llegó peleado con medio mundo, espera su entrada sin que nadie se lo pida. Tú lo ves cada semana. La pregunta es qué dice la investigación sobre eso que pasa en el ensamble y no está en la partitura.
Aquí van dos estudios que vale la pena conocer, y lo que encontraron.
El estudio más grande viene de Latinoamérica
En 2012 y 2013, un equipo de investigadores hizo algo poco común en educación musical: un ensayo aleatorizado dentro de El Sistema, en Venezuela. Participaron 2.914 niños de 6 a 14 años en 16 centros musicales. Como había más solicitudes que cupos, la mitad de los niños entró un semestre antes que la otra mitad, por sorteo. Eso permitió comparar grupos parecidos, que solo se diferenciaban por el tiempo en la orquesta y el coro.
Después de un año, los resultados fueron estos:
Los niños que entraron antes mostraron mejor autocontrol y menos dificultades de conducta. Los efectos fueron pequeños: alrededor de una décima de desviación estándar.
Los efectos fueron más grandes en los niños cuyas madres tenían menos estudios y en los varones, sobre todo los que habían estado expuestos a la violencia. En ese grupo bajó también la conducta agresiva.
No hubo efectos en el grupo completo en las habilidades cognitivas ni en las conductas prosociales que midieron.
Para quien dirige, el hallazgo es muy útil: tocar en ensamble se asoció con una mejor regulación de la conducta, y el beneficio fue mayor en los niños que más lo necesitaban.
Fuente: Alemán, Duryea, Guerra y otros, "The Effects of Musical Training on Child Development: a Randomized Trial of El Sistema in Venezuela", Prevention Science, 2017 (resumen; ficha del estudio; registro). Nota: efectos pequeños, medidos en buena parte con cuestionarios a los padres, en 16 centros de Venezuela.
Lo que dicen 30 estudios sobre bienestar
En 2025, investigadores de la Universidad Edith Cowan, en Australia, revisaron lo publicado sobre aprendizaje musical y bienestar en niños y adolescentes en edad escolar. De 423 trabajos encontrados, 30 cumplieron sus criterios. Todos menos uno reportaron que aprender música apoyaba el bienestar de los estudiantes.
Los beneficios aparecen en tres planos que se tocan entre sí:
Personal: más confianza, mejor manejo de las emociones, sensación de logro.
Social: relaciones, comunicación y sentido de pertenencia.
Escolar: más compromiso y más ganas de aprender.
Y lo más útil para quien dirige: la revisión señala qué tienen en común las experiencias que funcionan. Hacer música juntos y de forma activa, crear algo (una pieza, un concierto), buscar la excelencia que tiene sentido en ese contexto, darle voz al estudiante y un ambiente seguro y divertido.
Fuente: Goopy y MacArthur, "Music learning and school-aged children's and adolescents' wellbeing: A scoping review", Research Studies in Music Education, 2025 (artículo; nota de la universidad). Nota: revisión de estudios en su mayoría pequeños y cualitativos, de Australia y el Reino Unido.
Qué significa para tu ensayo
Ninguno de los dos estudios te dice qué método usar. Pero los dos apuntan en la misma dirección: lo que pesa es tocar juntos, pronto y con un papel claro para cada uno.
Algunas preguntas que puedes hacerte esta semana:
¿Todos tocan desde el primer día? Si la mitad del grupo espera semanas a que "le toque", esa mitad no está viviendo el ensamble. Con instrumentación incompleta, la solución es repartir: la melodía puede ir en violín o en flauta, y el bajo en un cello en pizzicato, un bombardino o un xilófono.
¿Cada sección sabe qué escucha de las otras? La pertenencia empieza cuando un niño sabe que su parte sostiene la del compañero. En MUSICVOLUTION eso es el reto de escucha atenta, uno de los cuatro pasos antes de cada partitura.
¿El grupo tiene algo que mostrar pronto? Una pieza corta, montada en pocas semanas y tocada en público, es el "crear algo" del que habla la revisión.
¿Tu ensayo es un lugar seguro para equivocarse? Ese ambiente aparece en la lista de lo que funciona, al lado de la excelencia.
Lo que ves cada semana en tu ensayo tiene respaldo: cuando todos tocan juntos, con un papel claro y algo que mostrar, el ensamble le da al niño mucho más que música. Y esos son argumentos para defender tu trabajo frente a una dirección escolar o a un padre que pregunta para qué sirve la orquesta.
Si diriges un grupo con instrumentos incompletos y quieres que todos toquen desde el primer día, en la página de MUSICVOLUTION te cuento cómo lo trabajo: raffaelfigueroamusic.com/musicvolution.
Fuentes
Alemán, X., Duryea, S., Guerra, N. G. y otros (2017). The Effects of Musical Training on Child Development: a Randomized Trial of El Sistema in Venezuela. Prevention Science, 18(7), 865–878. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/27896644/
Goopy, J. y MacArthur, S. L. (2025). Music learning and school-aged children's and adolescents' wellbeing: A scoping review. Research Studies in Music Education, 48(1). https://journals.sagepub.com/doi/10.1177/1321103X251323562